lunes, 24 de septiembre de 2012

Grupo de lectura




El verdadero escritor, el hombre que hace girar planetas, que modela a un hombre dormido y manipula ansioso la costilla del durmiente, esa clase de autor no tiene a su disposición ningún valor predeterminado: debe crearlos él. El arte de escribir es una actividad fútil si no supone ante todo el arte de ver el mundo como el sustrato potencial de la ficción. Puede que la materia de este mundo sea bastante real (dentro de las limitaciones de la realidad), pero no existe en absoluto como un todo fijo y aceptado: es el caos; y a este caos le dice el autor: «¡Anda !», dejando que el mundo vibre y se funda. Entonces, los átomos de este mundo, y no sus partes visibles y superficiales, entran en nuevas combinaciones. El escritor es el primero en trazar su mapa y- poner nombre a los objetos naturales que contiene. Estas bayas son comestibles. Ese bicho moteado que se ha cruzado veloz en mi camino se puede domesticar. Aquel lago entre los árboles se llamará Lago de Ópalo o, más artísticamente, Lago de  Aguzanieves. Esa bruma es una montaña... y aquella montaña tiene que ser conquistada. El artista maestro asciende por una ladera sin caminos trazados; y una vez arriba, en la cumbre batida por el viento, ¿con quién diréis que se encuentra? Con el lector jadeante y feliz. Y allí, con un gesto espontáneo, se abrazan y, si el libro es eterno, se unen eternamente.
                                      
                                                         Nabokov 
                                                                                                       Lectures on Literature

15 comentarios:

Cristina Félix dijo...

Votemos. Yo tengo ganas de darle un abrazo al Ángel esmeralda de Don Delillo.

Cristina Félix dijo...

No vale que me comentéis vuestras preferencias por los pasillos!!! Votad en el blog porque como no propongáis otro libro os voy a perseguir leyendo El ángel esmeralda en voz alta desde la primera hasta la última planta.

Beatriz dijo...

Estoy leyendo Crimen y Castigo, pero acepto cualquier lectura, estoy estrenando kindle

EOlmedo dijo...

Me da igual pero necesito distraer mi mente YA.

benariasg dijo...

DeLillo forever.

Bss

Ana dijo...

¡Hola a todos!
Me apunto a leer “El Ángel Esmeralda”, aunque quiero dar un gran empujón y terminar el primer tomo del HsA.

Pilar González dijo...

Uf!! Cristina, si te pones así, sea DeLillo pues!!!

Tomás Cuesta dijo...

Pues yo ando como el asno de Buridán: indeciso entre El ángel esmeralda y Cincuenta sombras de Grey.

Así que lo que diga la mayoría, que hay que ser democrático y tolerante.

PabloJ dijo...

Voto también por DeLillo, aunque sin olvidar que el 3 de octubre sale a la venta "Antigua luz", de nuestro querido John Banville.

Así que a hacer cola en las librerías para adquirir las dos novedades, cual si fueran parientes del iphone5.

benariasg dijo...

Ya tengo los dos encima de la mesa, el Banville y el DeLillo. Pinto pinto gorgorito... El de Banville dice el "Sunday Express" que está incluso mejor que 50 sombras de Grey...

Pilar González dijo...

Ya veo que estáis buscando boca con lo del dichoso Grey, pero parece que nadie recoge el guante...

benariasg dijo...

La señora Gray (35 añitos, una mozuela) es en la novela de Banville el foco de pasiones de un quinceañero. Pero aquí no hay sexo explícito (por ahora), sólo espejos que revelan cuerpos ocultos y faldas que se levantan accidentalmente, miradas oblicuas y colchones sucios en el suelo. El lenguaje es una maravilla, y alternar con DeLillo resulta apasionante, porque DeLillo escribe como si estuviera informando con términos precisos acerca de sucesos improbables o imposibles. Banville también da vueltas a las ambigüedades, pero son internas, y lo hace a golpe de metáforas. ¿A cuál elegirán los suecos antes?

Cristina Félix dijo...

He empezado esta mañana con Antigua luz, el protagonista tiene un puntillo de autoengaño al recordar graciosísimo!! Se lee como comer pipas, cuanto más te queman los labios más quieres comer... ¡Y esta tarde me ha llegado por fin El ángel Esmeralda!

Pilar González dijo...

Yo ya me he puesto también con El ángel esmeralda, pero en inglés, así que ahora iré más lenta que vosotros, pero sería cuestión de que fuerais poniendo una entradita, para éste y para el de Banville, ya que estáis más de uno leyéndolo.

¿Nos vemos esta tarde en el café filosófico?

Bevillacqua forever dijo...

Ala, ahí tenéis los banvilliarios un artículo del país, que la disfrutéis!!!

Entrevista a John Banville