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martes, 7 de junio de 2016

 

Entrevista realizada a Arturo Pérez-Reverte por nuestra alumna de 1º de Bachillerato A, María López Fernández, tras la lectura de La Tabla de Flandes.

De todas sus novelas, ¿cuál o cuáles le han dejado mejor sabor de boca?
Todas dejan mal sabor de boca. Es un trabajo duro, y al final siempre queda una sensación de derrota, de divorcio, de vacío. Dos años de tu vida en trescientas páginas de papel y tinta, con todas las ilusiones iniciales diluidas por la rutina del trabajo de días y meses y años. Al acabarlas, uno sabe siempre que pudo escribirlas mejor. Son los lectores los que lo consuelan a uno.
¿Por cuál de sus novelas le gustaría ser recordado?
No sé si me recordarán por algo, ni me interesa demasiado. Aunque supongo que, cuando palme, el titular será: “Murió el padre de Alatriste”. Y no es mal epitafio.
¿En qué momento del día se sienta a escribir?
Si no estoy de viaje, por la mañana, cada día a las 08,00 y trabajo hasta las 15,00 más o menos. Por la tarde leo o corrijo. Trabajo cada día que estoy en casa, laborables o festivos, menos los jueves, que voy a la RAE. Como vivo en la sierra, a cuarenta km. de Madrid, nadie me incomoda.

Me gustaría hacer una referencia a La Tabla de Flandes y criticar el personaje del ajedrecista, que reúne todos los tópicos que habitualmente caen en los jugadores de ajedrez. ¿No podía haber evitado estos tópicos o realmente piensa que los jugadores de ajedrez son tan patéticos como los describe?
No creo que la palabra patético sea aplicable al jugador Muñoz, pero como lectora y tal vez ajedrecista es usted muy dueña. Permítame imaginar que eso no es corriente, pues todos cuantos conozco, que son muchos, lo que desean siempre es ganar. Otra cosa es que Muñoz participe de rasgos comunes, frecuentes entre los que tienen su afición. Por eso, en cuanto a “incurrir en tópicos” como algo negativo para la novela, no puedo estar de acuerdo con usted. Algunos tópicos lo son porque corresponden a realidades, y por eso se convierten en tales. Más tópico es el anticuario César, por ejemplo, y eso no impide que yo conozca a varios anticuarios que encajen perfectamente en ese personaje. Precisamente el ajedrez está lleno de gente que corresponde, muchas veces, a esas características que usted llama tópicas. No por eso son personajes menos reales, ni novelables. Se lo dice un jugador de ajedrez mediocre, con amigos ajedrecistas de mérito razonable, e hijo de un jugador de ajedrez bastante notable, con trofeos y todo. En el que, por cierto, me inspiré para construir algunos rasgos psicológicos del jugador Muñoz.

Si llegara sediento con su barco a una isla casi desierta, ¿quién le gustaría que estuviera allí con una jarra de agua fresca que pudiera apagar su sed? Y si esa persona sólo tuviera un libro, ¿cuál le gustaría que tuviera?
Mónica Bellucci con un Quijote, para cuando se nos acabara la conversación. Pero incluso sin libro podría arreglármelas, supongo.

La fama le ha dado muchas cosas ¿cuáles le ha arrebatado? y ¿escribiría para mantenerla a cualquier precio?
En algunos lugares, me ha arrebatado intimidad. Y la posibilidad de sentarme a observar a la gente mientras paso inadvertido. Aunque procuro seguir haciéndolo cuanto puedo. Por lo demás, como dije antes, la fama, en mi caso, sólo sirve para que te den mejores mesas en los restaurantes.

Si tuviera que dar a algún escritor novel un consejo, ¿cuál sería? ¿Existe realmente tal consejo?
Leer mucho, practicar mucho, romper mucho y no tener ninguna prisa en publicar. Las prisas mataron a muchos escritores que pudieron ser buenos. Y sobre todo, no escribir nunca para los suplementos literarios, sino para los lectores y para uno mismo.

¿No echa de menos, en algún momento, su etapa de reportero de guerra?
No. Ese tiempo y esos reporteros ya no existen. Los mató la conexión en el directo y el teléfono móvil. Ahora es distinto, sólo hay que ver los telediarios. Por eso me fui, entre otras cosas. Lo que echo de menos es mi juventud, claro. Y lo que ésta hizo posible. Imagínese: joven, mochila, guerras a la manera de toda la vida y el mundo por delante. Ni siquiera había Sida, figúrese. Pero no. Sin duda es usted joven. No creo que se lo figure.

jueves, 12 de noviembre de 2015

El arpa de hierba

  
Hoy, cuando salí del pueblo con el grupo del sheriff, yo era un hombre convencido de que mi vida  se acabaría sin que hubiera compartido nada con nadie y sin dejar rastro. Ahora creo que no voy a ser tan desafortunado. Señorita Dolly, ¿cuánto tiempo ha pasado? ¿Cincuenta, sesenta años? Fue en aquellos años en que la veía a usted, una niña tiesa y ruborosa en el carro de su padre... del que no se bajaba nunca porque no quería que nosotros, los chicos del pueblo, nos diésemos cuenta de que no llevaba zapatos.
        
        -Ellas llevaban zapatos, Dolly y Esa intervino Catherine-. Era yo quien no llevaba                  zapatos.
       -Todos estos años la he seguido viendo -siguió el juez-, pero no supe ni podía saber,              hasta hoy, lo que es usted, Dolly: un espíritu, una pagana...
       - ¿Pagana...? -interrogó Dolly, alarmada al mismo tiempo que interesada.
      - Después; antes, un espíritu, alguien que no se puede conocer sólo con los ojos. Los espíritus aceptan la vida, dan por sentadas sus diferencias y, en consecuencia, siempre tienen problemas. Yo quizá no debí ser juez, pues como tal he estado muchas veces en el lado equivocado: la ley no admite diferencias. ¿Recuerdan al viejo Carper, el pescador que tenía una casa flotante en el río? Le echaron de la ciudad porque quiso casarse con una bonita muchacha negra. me parece que ella trabaja ahora para la señora Postum. Y ella le quería. Solía verlos cuando iba a pescar y eran muy felices juntos; la chica fue para él algo  que nadie fue nunca para mí, esa persona única en el mundo a la que todo puede confiársele.

Truman Capote:  El arpa de hierba, 
Anagrama, Barcelona, 1991
Traducción de J. Adsuar
Páginas  71 y 72

domingo, 1 de marzo de 2015

Las Lágrimas de Shiva





SINOPSIS
El narrador llamado Javier es un niño de 15 años que vive sus padres y su hermamo mayor. En el año 1969 su padre sufre una enfermedad que obliga a Javier a pasar el verano en Santander con su tía Adela, su tío Luis y sus cuatro primas Rosa, Margarita, Violeta y Azucena. Javier los primeros días piensa que esta familia tiene una vida bastante aburrida pero lo que no sabe es la aventura que le espera. Durante las noches, Javier se da cuenta de que en la habitación se aprecia un olor a nardos, Violeta (una de las cuatro primas, la cual es la que peor le cae a Javier) también percibe este olor y deciden investigar sobre este.... Lo que hará que se resuelva un misterio...


La relación que hay entre Javier y Violeta al principio es mala porque Violeta no respeta los gustos de Javier ya que se burla de el género de libros que lee. Pero a medida que se ponen a investigar se dan cuenta de que los dos se empiezan a caer muy bien, hasta el punto de tener un romance. Cosa que no me pareció raro porque eran primos. El momento más importante en el que aparecen estos personajes se produce cuando discuten sobre el olor y el fantasma:

      —La has visto —dijo ella al cabo de unos segundos.
      —¿A quién?
      Violeta ladeó la cabeza y me miró con aún mayor fijeza, como si yo fuera un jeroglífico difícil de resolver.
      —Es increíble —murmuró—. Jamás hubiera pensado que tú, precisamente tú, pudieras verla.
      —¿De qué hablas? —protesté—. No he visto nada.
      Alzó la cabeza y aspiró por la nariz.
      —¿A qué huele? —preguntó.
      —A flores...
      —A nardos. Pero ahora no es época de nardos.
      —Pues será un perfume.
      Violeta sacudió la cabeza.
      Ninguna de nosotras usa perfume de nardos. Entonces, ¿de dónde viene el olor?
      Me encogí de hombros. La verdad es que aquella conversación tan absurda me estaba poniendo nervioso.

OPINIÓN 
Me ha parecido un libro muy bueno por varias cosas:
-Es un libro muy bien escrito para gente de mi edad y eso me ha ayudado a adentrarme en la historia fácilmente.
-En mi opinión el vocabulario que tiene no es muy difícil cosa que viene genial.
-Tiene una historia muy entretenida y te deja con intriga cuando lo dejas de leer
-Mi personaje favorito es Alberto ( hermano mayor de Javier ) porque aunque apareciera poco en el relato, lo poco que lo hace me reí un montón por su manera de ser y de describir a sus primas de Santander. Parece que no tiene miedo a decir lo que quiere o lo que piensa y además es bastante cerdo. Algunas de las frases suyas que me han hecho reír son:

"Eres más infantil que un kilo de tebeos."
"La mayor está buenísima, para mojar pan, chaval ."
"Pero han crecido, pedazo de subnormal, y ahora tienen tetas, culo y, en fin, todo lo que hay que tener." 
"Dios da pañuelo a quien no tiene mocos." 
"Escucha, capullo, si cuando vuelvas me traes unas bragas usadas de Rosa, te doy veinte duros."


Y para acabar tengo que decir que este relato me ha servido para saber lo que se hacía y lo que había en la época de cuando mis padres eran niños.
 Alejandro Heredia Albert de 3ºESO B 

martes, 20 de enero de 2015

Bajo la misma estrella. (John Green)


    Hazel Grace Lancaster es una adolescente de dieciséis años que padece un cáncer pulmonar y que acude a terapias en grupo donde conoce a Augustus Waters un chico de diecisiete años que sufrió un osteosarcoma  catorce meses antes y  venía para apoyar a su amigo Isaac.

-Augustus, quizá te gustaría compartir tus miedos con el grupo.
-¿Mis miedos?
-Sí.
-Me da miedo el olvido.-Habló sin pensárselo ni un segundo-.Lo temo como el ciego al que le da miedo la oscuridad.”

Hazel y Gus que es como decide llamarlo ella  se hacen muy buenos amigos y se intercambian novelas. Ella le deja Un dolor imperial y él a ella El precio del amanecer y les acaban encantando. Ya son inseparables cuando él decide regalarle su deseo para que conozcan a Peter van Houten y les cuente el final de la historia de Un dolor imperial. Después del contratiempo que sufrieron con Hazel,  los médicos le dan la aprobación para viajar y en el viaje después de ver varias películas le dice que la quiere y que está enamorado de ella a lo cuál ella decide no contestar. Una vez allí en Ámsterdam van a cenar a un restaurante muy lujoso llamado Oranjee después de esa fantástica cena a la que les invitó el escritor deciden dar un paseo por los canales y charlar.

-Este Peter van Houten no es del todo mal tío.”

Al día siguiente conocen a Peter el cual es un tío muy desagradable y que no les cuenta nada sobre la historia, salen de la casa lo más rápido posible y Lidewij después de dimitir les invita a la casa de Anna Frank que tiene muchísimas escaleras y escalones muy grandes.

-No hay ascensor-nos dijo-.Lo siento muchísimo.
-No pasa nada- le dije.
-No, hay muchas escaleras-dijo-.De escalones altos.
-No pasa nada-repetí.
Augustus empezó a decir algo, pero lo interrumpí.
-No pasa nada. Puedo subir.”

Cuando llegaron a la última planta observaron la historia que había escritas en las paredes las leyeron y Hazel besó apasionadamente a Gus, después miró a su alrededor avergonzada y todo el mundo comenzó a aplaudir. Antes de ir de vuelta a su país Gus le cuenta que había tenido dolores  y cuando se hizo el escáner parecía un árbol de navidad.

-Brillaba como un árbol de navidad, Hazel Grace. Alrededor del pecho, la cadera izquierda, el hígado…por todas partes.”

Regresaron de vuelta a su país donde les recibió el padre de Hazel. Fueron a casa de Isaac, estuvieron charlando y se les ocurrió comprar huevos y lanzarlos contra el coche de Mónica la antigua novia de Isaac hasta que saltó la alarma. Los días siguientes siempre que Gus comía algo lo vomitaba todo, más tarde estuvieron viendo videos de él con sus padres de cuando jugaba al baloncesto, se le daba genial. Dos días después a las 2:35 de la madrugada...  y no sigo para no estropearte el final

Mis citas favoritas son:

-Hola-lo saludé.
-Hazel Grace- me dijo
-Hola- repetí
-¿Estás llorando, Hazel Grace?
-Más o menos.”

-Es una metáfora-le expliqué- se coloca el arma asesina en la boca, pero no le concede el poder de matarlo.”
-Estoy enamorado de ti- me dijo en voz baja.
-Augustus-dije yo.
-Lo estoy.”

-¿Porqué el cielo es azul?-le pregunté.
-Porque sí-me contestó.”

Realizado por Paula Delgado Jiménez, 3ºB



lunes, 12 de enero de 2015

Semana del libro 2015


 La biblioteca cominenza el año con LA SEMANA DEL LIBRO.  

Este año contamos con un mayor descuento gracias a la colaboración de la Librería La Lonja y  el AMPA.
 
 La biblioteca del centro estárá abierta los  días 13, 14 y 15 de enero de 9.30 hasta las 13.30 para dicho fin.

¡Felices lecturas!




jueves, 8 de enero de 2015

Piruleta azul









             Como muchos ya sabéis, justo antes de las vacaciones tuvimos una agradable notificación: dos textos narrativos de alumnos del instituto habían sido seleccionados para ser publicados en la revista FahrenheitXXI.

Nuestra más sincera enhorabuena a los autores de 
EL CONTROL DE LOS ELEMENTOS:
Álvaro Garrido, 
Fernando Conejero, 
Ioan Godenka, 
David Porras, 
e Iván Vergara
También a Bruno Hinkel Rosado por su relato JUAN, EL BOLI.
      Puedes leer la revista y sus textos  pinchando aquí:
        Piruleta azul

      De forma paralela, se ha realizado una exposición desde el 22 de diciembre hasta el 18 de enero en el Hotel Molina Lario donde aún podemos disfrutar de una muestra del trabajo tanto literario como artístico de alumnos con edades comprendidas entre los tres y catorce años.
Exposición:
Del 22/12/2014 al 18/1/2015
Hotel Molina Lario (c/ Molina Lario, 20-22, Málaga)
Entrada gratuita

miércoles, 10 de diciembre de 2014

El medallón perdido

Sinopsis
Benjamín es un niño de quince años que vive en Madrid, con gran parte de su familia en África. Es allí donde  va a vivir una de las aventuras más importantes de su vida, va a sentir lo mismo que su padre sentía dos años antes de su muerte.  Justamente en el mismo lugar donde la avioneta se estrelló. En esa aventura Benjamín aprende todo lo que fue África para su padre, donde estaba todo lo que él quería y lo que le quitó la vida . Y es también en África donde conoce a la niña que le hizo olvidar todos sus pensamientos, Sandrine.
La relación entre Sandrine y Benjamín era muy buena, casi todos los días iban a su escondite entre la selva. A Sandrine le encantaba hacer perfumes con las plantas que encontraba en los bosques. Sandrine y Benjamín sentían lo mismo el uno por el otro, y la primera señal de aquello fue cuando llegó su primer beso. No fue muy largo, pero significó mucho para los dos.  De ahí en adelante Benjamín disfrutaba cuando la veía, cada momento que estaba con ella era como si el mundo se parase en ese instante. Benjamín quería contarle lo que sentía por ella pero era incapaz, hasta que llegó el día de su marcha a Madrid.  Él fue a buscarla, se lo contó y se fundieron en un abrazo.

Opinión
El medallón perdido me parece un libro con una historia muy sentimental pero a la vez con una aventura hacia el pasado perdido del padre de Benjamín. Para mí ha sido muy fácil meterme en el papel del personaje, porque al protagonista le gusta mucho la aventura y el afán de descubrir nuevas cosas,  aunque estas no sean del todo muy agradables. Me ha gustado mucho que utilizara África de escenario  para esta historia, ya que esta tiene muchos secretos que nadie sabe.

Algunas de las frases que más me han gustado son:
-Sebastián y mi padre habían sentido pena por el animal muerto, igual que yo sentía ahora una extraña compasión por el árbol yacente.
-Fue una experiencia inolvidable, nunca había vomitado tanto.
-Entró Sebastián y nos sorprendió en aquella posición, con las caras muy, muy cerca.
-Pensé que todo estaba perdido,nuestras caras estaban muy cerca.Acerqué todavía más la mía a la suya y le di un beso, intentando que mi despedida del mundo tuviese un final dulce.
-Sudaba como un cerdo apunto de ser sacrificado.
-Si el día fatídico hubiera sido como éste, papá aún estaría vivo.
-Se me inundaron los ojos de unas lágrimas que yo no quería que salieran.
-Mi corazón palpitaba con fuerza.Eran demasiadas emociones seguidas para un mismo día.
-Yo no era casi nada,sólo algo muy insignificante ante la grandeza del mundo, ante los misterios de la vida y de la muerte.
-Has aprendido a ser valiente, has conocido lo que es de verdad la fuerza y has empezado a distinguir lo que es importante de lo que no lo es.
-¿Perdonarte? Sandrine, tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida.

Realizado por: Fernando Roberto Bernal 3ºB

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Botchan




Desde niño, he tenido una impulsividad innata que me viene de familia y que no ha hecho más que crearme problemas. Una vez, en la escuela primaria, salté desde la ventana de un primer piso y no pude andar durante una semana. Alguien se preguntará por qué hice semejante tontería. Pero la verdad es que no hubo ninguna razón especial. Simplemente estaba un día asomado a una de las ventanas del nuevo edificio de la escuela, cuando uno de mis compañeros de clase comenzó a meterse conmigo diciéndome que, por mucho que me hiciera el gallito, en realidad no era más que un cobarde y que no sería capaz de saltar. El bedel tuvo que llevarme esa misma noche a cuestas a mi casa. Cuando mi padre me vio, se enfadó muchísimo y me dijo que no podía comprender cómo alguien se podía quedar sin caminar simplemente por haber saltado desde la ventana de un primer piso. Le respondí que la siguiente vez que saltara no me volvería a ocurrir.
     Otro día estaba yo jugando con el reflejo que el sol producía en la hoja de una bonita navaja importada que uno de mis parientes me había regalado, cuando uno de mis amigos exclamó:
       - Brillar, brillará mucho. Pero seguro que no corta nada.
       - ¿Que no? -le respondí yo-. Mi navaja puede cortar cualquier cosa.
       - ¿A que no puede cortar uno de tus dedos? – me desafió.
     - ¿Que no? -le repetí yo-. Mira. -Y entonces empujé la hoja en diagonal sobre mi pulgar derecho. Afortunadamente, la navaja era pequeña y mi hueso estaba sano y fuerte, por lo que todavía conservo el pulgar, aunque tendré una cicatriz mientras viva.
En la parte más oriental de nuestro jardín, a unos veinte pasos se extendía una pendiente poco pronunciada en la que había un pequeño huerto  con un castaño justo en el centro. Las castañas me volvían loco.

Natsume Sosheki, Botchan
Traduc. José Pazó Espinosa
Impedimenta, Madrid, 2008
págs 27-28

sábado, 17 de mayo de 2014

Corazón de mariposa

Corazón de mariposa, de Andrea Tomé

A nadie le gusta admitir que tiene anorexia porque, a partir del instante en que lo haces, dejas de ser una persona. Te conviertes en un número en una lista, en un caso perdido, en una loca que juega a coser alambres de espino sobre sus costillas. Todos te miran y dicen: «¡Come!», sin saber que lo que te piden es tomar la decisión más difícil de tu vida. La anorexia es una enfermedad egoísta y, aunque es una vergüenza tenerla, a veces me gusta. A veces consigue que me sienta fuerte porque soy capaz de hacer cosas que los demás no pueden. Adelgazar es mi talento más arraigado.




SINOPSIS.

Victoria es encontrada por un chico en los baños de un bar rodeada por un charco de sangre.Todos creen que ha sido un intento de suicidio porque su novio, Marcos, la había dejado recientemente tras 5 años de relación; pero no era así. Solo intentaba evadirse de su dolor cortándose, pero se le fue de las manos."El chico de ojos de cobra” le salvó la vida, pero ella no valora eso, se queda con que volverán a meterla durante 2 meses en la Unidad de Desórdenes Alimenticios, que es un empujoncito para ir superando su enfermedad y llegar a su peso ideal, pero para ella es una cárcel en la que la "ceban como un cerdo".

         -¿Tú crees que soy guapa?
         Él,repentinamente,deja de acariciarme.Su mano rugosa cae flácida sobre mi pelvis,deteniéndose  
         en el elástico de mis bragas.
        -¿Qué clase de pregunta es esa?
         Le respondo con otra,
         ¿Todos los días?
         Su mano se cierra;lo oigo suspirar.El anciano continúa quejándose.
         -Sí,joder,sí.Todos los días de tu vida y después de la muerte también.
                                           
                                     


    La relación entre Kenji y Victoria al principio me parece un poco precipitada, compuesta por ilusiones y esperanzas, que hace que poco a poco vayan superando problemas y ganando confianza entre ellos, pero sobre todo mentiras, aunque va convirtiéndose en algo precioso que acaba con todo un futuro por delante viviendo juntos.


              ¡Eh!-bramo,poniéndome en pie.Mis rodillas tiemblan-.¿Adónde vas?
              -A otra parte-responde.Su mirada refulge con más intensidad que nunca-.Como tú bien has  
              dicho,hay mejores cosas de las que preocuparse.
              -¡Oh,vamos, Kenji ! No puedes dejarme aquí.
              Estiro un brazo para alcanzarlo. Él,inusualmente pálido, me rechaza con un movimiento   
              mecánico.
             -Déjame en paz,me pide,con unos ojos brillando febrilmente-.Tienes un corazón de mariposa. 
             No te importa nada ni nadie más allá de ti misma.
              Intento seguirlo un par de metros. Después,dominada por un escalofrío repentino y   
              penetrante,  me detengo entre un Ford Fiesta y un Toyota Prius.
             -Fantástico-mascullo,mordiéndome el labio inferior-.¡Fantástico!¡Eres un gilipollas!
             Pero él ni se inmuta.Simplemente se va,llevándose consigo el olor profundo y envolvente del 
             tabaco.



Corazón de mariposa me parece una historia un poco fuerte y desgarradora. Me ha sido totalmente imposible poder seguir el ritmo de vida de Victoria y ponerme en su lugar, ya que  vive para contar calorías, teniendo la idea de que ser feliz es pesar 37 kilos. A pesar de que esté muy bien explicada, esta novela está pensada para que podamos vivir aunque sea por un instante lo que siente(o piensa) una persona anoréxica. Me ha gustado que Andrea Tomé plasmara esta historia de una forma tan realista,
Me ha dejado fría, aunque no es una historia de las que te hace sentir, reir y llorar con los personajes, porque para alguien que no sufre esta enfermedad es muy difícil entender una historia como ésta. Lo que más me ha impactado ha sido la historia de la navaja, y como Kenji cubrió a su padre hasta el final.
Desde mi punto de vista, ninguno de su familia se ha preocupado ni la ha apoyado lo suficiente para que se recupere, salvo la hermana de vez en cuando.
Creo que Victoria es un personaje complicado de entender, de hecho, no he podido empatizar en casi ningún momento
Ella y su enfermedad van de la mano, son como un conjunto, y nada de lo que haya fuera de eso tiene la menor importancia”



"A todas las princesas de hielo que sin saberlo construyen una cárcel con sus huesos."

Lucía Gouarnalusse Martín 3º B




martes, 6 de mayo de 2014

FERIA DEL LIBRO  
5, 6 y 7 de MAYO




Un año más agradecemos a  la librería 
LA LONJA  de Vélez-Málaga
 la organización de  un stand de venta de libros con un 20% de descuento.



martes, 28 de enero de 2014

La radio y sus posibilidades

Hoy, desde La Casa Encendida de Madrid, retransmisión en directo por Radio 3 de Blade Runner:

Antonio de la Torre protagoniza 'Blade Runner', la nueva ficción sonora de RNE


Una vez más, el equipo de Ficción Sonora de RNE nos trasladará a un mundo completamente diferente al nuestro. Un futuro incómodo y cruel. Un paseo por los límites de la tecnología y de la humanidad.

martes, 21 de enero de 2014

Robinson Crusoe de Daniel Defoe

Título original: La vida e increíbles aventuras de Robinson Crusoe, de York, marinero, quien vivió veintiocho años completamente solo en una isla deshabitada en las costas de América, cerca de la desembocadura del gran río Orinoco; habiendo sido arrastrado a la orilla tras un naufragio, en el cual todos los hombres murieron menos él. Con una explicación de cómo al final fue insólitamente liberado por piratas. Escrito por él mismo.Robinson Crusoe illustration - N.C. Wyeth

 El buque encalló profundamente en las arenas, de manera que solo nos quedaba tratar de salvar la vida de cualquier manera... Once embarcamos en un bote... Una ola gigantesca cayó sobre el bote con tal violencia, que se dio vuelta en un instante... Nadé hacia adelante con todas mis fuerzas... Fui el único que consiguió pisar tierra, empapado, sin ropa para cambiarme y nada que comer y beber; sólo tenía un cuchillo, una pipa y un poco de tabaco en una cajita... Todo lo que se me ocurrió fue treparme a un frondoso árbol, y allí me propuse estarme la noche entera y decidir, a la mañana siguiente, cuál sería mi muerte.
Anduve primero en busca de agua dulce. Después de beber y mascar tabaco trepé a mi árbol, tratando de hallar una posición de la cual no me cayera si el sueño me vencía. Había cortado un sólido garrote para defenderme.
Al otro día no había huellas del temporal. La marea había zafado al barco y lo había traído hacia las rocas... Poco después de mediodía el mar se puso como un espejo y la marea bajó tanto que pude acercarme a un cuarto de milla del barco (ya entonces sentía renovarse mi desesperación al comprender que si nos hubiésemos quedado a bordo estaríamos a salvo y en tierra)... Nadé hasta el barco.
Las provisiones de a bordo no habían sufrido absolutamente nada; pude satisfacer mi gran apetito, llenándome además los bolsillos de galleta. Bebí un buen trago de ron para fortalecerme ante la tarea que me esperaba... [Armó una balsa, con elementos que encontró en el barco]... Se presentaba el problema de elegir lo indispensable y al mismo tiempo preservarlo de los golpes del mar [eligió comida, herramientas, armas].
Mi próxima tarea fue la de reconocer el lugar, en busca de un sitio adecuado para instalarme y almacenar mis efectos con toda seguridad... En la isla había aves; me pregunté si su carne sería o no comestible.
Se me ocurrió que aún podría sacar muchas cosas útiles del barco, y me decidí a hacer otro viaje a bordo... Hallé 2 o 3 cajas de clavos y tornillos, un gran barreno, 1 o 2 docenas de hachuelas, y lo más precioso de todo, una piedra de afilar... Seguí yendo diariamente al barco, aprovechando la marea baja... Lo que más me alegró en aquellos viajes es que después de estar 5 o 6 veces, y cuando ya no esperaba encontrar nada que valiera la pena mover de su sitio, seguía descubriendo cosas que me servían... En la cabina del capitán hallé una caja con 36 libras esterlinas en monedas europeas, brasileñas y algunas piezas de oro y plata. Sonreí a la vista de aquel dinero. ¿Para qué me sirves?', exclamé... Pero luego lo pensé mejor y tomé el dinero.
Mis pensamientos estaban ahora consagrados a encontrar los medios de asegurarme contra los salvajes y las bestias que pudiera haber en la isla... Calculé aquello que necesitaba en forma indispensable: en primer lugar agua dulce y aire saludable; luego abrigo y seguridad; finalmente, que si Dios me enviaba algún barco por las cercanías, no perdiera yo esa oportunidad de salvarme.
En el barco encontré plumas, tinta y papel, e hice lo indecible por economizarlos; mientras duró la tinta pude llevar una crónica muy exacta, pero cuando se terminó me hallé imposibilitado de continuarla, ya que no pude hacer tinta a pesar de todo lo que probé. Esto vino a demostrarme que necesitaba muchas cosas fuera de las que había acumulado. Habiendo conseguido acostumbrar un poco mi espíritu a su actual condición y abandonando la costumbre de mirar al mar por si divisaba algún navío, me apliqué desde entonces a organizar mi vida y a hacerla lo más confortable posible... Fabriqué una mesa y una silla. 


Adaptación 

martes, 7 de enero de 2014

 
 
 
XIII
 
       Hay cosas que la voluntad humana no es capaz de controlar. Daniel, el Mochuelo, acababa de averiguar esto. Hasta entonces creyó que el hombre puede elegir libremente entre lo que quiere y lo que no quiere; incluso él mismo podía ir, si éste era su deseo, al dentista que actuaba en la galería de Quino, el Manco, los jueves por la mañana, mediante un módico alquiler, y sacarse el diente que le estorbase. Había algunos hombres, como Lucas, el Mutilado, que hasta les cercionaban un miembro si ese miembro llegaba a ser para ellos un estorbo. Es decir, que hasta la tarde aquella que saltaron la tapia del Indiano para robarle las manzanas y les sorprendió la Mica, Daniel, el Mochuelo,  creyó que los hombres podían desentenderse a su antojo  de cuanto supusiese para ellos una rémora, lo mismo en lo relativo al cuerpo que en lo concerniente al espíritu.
      Pero nada más abandonar la finca del Indiano con una manzana en cada mano y las oreja gachas, Daniel, el Mochuelo, comprendió que la voluntad del hombre no lo es todo en la vida. Existían cosas que se le imponen al hombre, y lo sojuzgan, y lo someten a su imperio con cruel despotismo. Tal -ahora se daba cuenta- la deslumbradora belleza de la Mica. Tal, el escepticismo de Pancho, el Sindiós. Tal, el encendido fervor de  don José, el cura, que era un gran santo. Tal, en fin, la antipatía sorda de la Sara hacia su hermano Roque, el Moñigo.
   
 El Camino, Miguel Delibes.




      El Camino de Delibes es todo un clásico que tarde o temprano hay que leer. Entre toda la  información que circula por la red sobre su autor y la novela he encontrado un blog que merece la pena ojear.  Se trata de un blog creado con la única función de compartir impresiones de esta novela entre lectores de Valencia y Senegal: Palabras de allí, palabras de aquí 

    Cada capítulo es analizado a través de una serie de preguntas que invitan a reflexionar sobre la amistad, la soledad, la naturaleza, la muerte, el amor y tantos otros temas que van surgiendo gracias a la relación existente entre tres amigos de una pequeña aldea. Daniel, Roque y Germán serán capaces de mostrarnos todos los matices, desde la crueldad hasta la belleza,  que supone  el descubrir el mundo en la adolescencia.

viernes, 29 de noviembre de 2013

El sabueso de los Baskerville

http://balasdepintura.com
Le acompaño —dije.
—Pues tome su revólver y póngase las botas. Cuanto antes salgamos será mejor, ya que el individuo puede apagar la vela y marcharse.
A los cinco minutos estábamos fuera e iniciábamos nuestra expedición. Nos apresuramos por los oscuros matorrales, en medio del lúgubre sonido del viento otoñal y el susurro de las hojas que caían. El aire de la noche estaba cargado con el olor de humedad putrefacta de la vegetación. De vez en cuando la luna se asomaba por unos instantes, pero por la faz del cielo corrían nubarrones y en el momento en que salimos al páramo empezó a llover. La luz seguía brillando inmóvil frente a nosotros.
—¿Va usted armado?
—Llevo un arma de caza.
—Debemos cercarle inmediatamente, ya que dicen que es un individuo desesperado. Le cogeremos por sorpresa y le tendremos a merced nuestra antes de que pueda resistirse.
—Oiga, Watson —dijo entonces el baronet—. ¿Qué dirá Holmes de esto? ¿Qué pasa con esas horas de oscuridad en que los poderes del mal andan sueltos?
Como respondiendo a sus palabras, por la inmensa negrura del páramo se elevó de pronto aquel extraño aullido que ya había oído anteriormente junto a la gran ciénaga. El viento arrastró, en medio del silencio de la noche, un largo y profundo murmullo, luego un aullido creciente y, por último, un triste lamento que se fue perdiendo gradualmente. Sonó una y otra vez, haciendo que el aire vibrase con aquel sonido estridente, salvaje y amenazador. El baronet me tomó del brazo y, a pesar de la oscuridad, pude ver la palidez que le cubrió el rostro.
Arthur Conan Doyle