Ahora que se acercan los exámenes, que el tercer trimestre ha comenzado y el cansancio comienza a hacer huella. Ahora que tengo que escribir un texto para la revista sobre la crisis y no se me ocurre nada porque ya tengo bastante con leer noticias cada vez más inexactas, inquietantes o deprimentes... Ahora, llega Javier Fernández . Merece la pena ver su sonrisa, su esfuerzo y su forma de trabajar. Todo un ejemplo. Mira este vídeo
"Los patinadores se entrenan para repetir como si fueran robots sin dudas el mismo programa, los mismos saltos y pasos, bajo las mismas notas musicales. Es un deporte de repetición. Pero como son humanos, cuando llega la competición, la adrenalina y los nervios, muchos se ven obligados a cambiar sobre la marcha porque un salto o una combinación no salen según lo previsto y ahí se descubre quién tiene verdadero talento para otro arte de este deporte, el de la improvisación. Lo vivió de la forma más amarga el español Javier Fernández en los Juegos de Sochi hace un mes (cuarto) y se ha desquitado este viernes en Saitama (Japón), donde ha repetido bronce mundial y, esta vez sí, con esos tres cuádruples que han hecho famoso su programa.
Como Fernández había acabado el primer día de competición segundo, con la nota más alta dada a un europeo en la historia, el resultado puede parecer decepcionante. Pero cuando el español pisó el hielo ya sabía que el asunto estaba complicado, el oro casi imposible."
Como Fernández había acabado el primer día de competición segundo, con la nota más alta dada a un europeo en la historia, el resultado puede parecer decepcionante. Pero cuando el español pisó el hielo ya sabía que el asunto estaba complicado, el oro casi imposible."
Además de ser uno de los mejores patinadores del mundo, Javier Fernández tiene sentido del humor.






