domingo, 24 de octubre de 2010

RE-LECTURAS













Como la actividad casi febril que nos inunda impone ponerse a elaborar propuestas, aquí van algunas sobre el tema de las re-lecturas. Una vez presentado y centrado el asunto ( obras "clásicas" relativamente recientes: siglos XIX y XX ), creemos que es conveniente elaborar como una doble vertiente al respecto, atendiendo al grosor de las mismas: a) por un lado, los clásicos tipo "tocho" ( novelas-fleuve ) y b) obras "light".

Por lo que respecta al primer apartado ( "tocho" ), propongo:
1.- Madame Bovary, Ana Karenina o La Regenta ( como exponentes del Realismo )
2.- Rayuela, de J. Cortázar
3.- La montaña mágica, de T. Mann
4.- Cien años de soledad, de G.G. Márquez ( más realismo, pero ahora "mágico" )
5.- Berlin Alexanderplatz, de A. Doblin
6.- El nombre de la rosa, de U. Eco
7.- Bomarzo, de M. Láinez

Y en el otro apartado:
1.- Demián, El lobo estepario o Siddharta ( H. Hesse )
2.- La colmena, de C. J. Cela
3.- El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger
4.- El jugador, de F. Dostoievsky
5.- La metamorfosis, de F. Kafka
6.- Muerte en Venecia, de T. Mann
7.- algo de Vargas Llosa ( como homenaje ), de Alejo Carpentier ( Los pasos perdidos, por ejemplo ) o de Sábato ( El túnel ).

Esto es sólo una propuesta, ni siquiera es "mi propuesta". Espero que empiece la guerra y el intercambio de títulos antes de lanzarnos a ese inmenso placer de la re-lectura. Releer y regresar al cobijo que ofrecen los libros no cura pero sí mengua las inclemencias de la vida. El premio es inmenso: la relectura abraza, acompaña, mitiga. ¡Pues eso!

11 comentarios:

benariasg dijo...

Pronto acabaremos con Tabucchi (presiento que para siempre), así que podíamos ir pensando en algo más "sobre seguro" para después. Estas relecturas que propone Pablo me parecen casi todas estupendas, pero algunas en mi caso no serían "re". Tiendo más a lo corto, pero en este caso estoy dispuesto a todo.
Propongo que procedamos por "vetación", por ejemplo quitando uno de cada a ver con qué nos quedamos.
En mi caso con mucho gusto renuncio a Eco, del que tengo demasiado reciente lo laaargo que es sin necesidad, y al nobilísimo Cela, que una vez desaparecido no tiene quien lo defienda.

Pilar González dijo...

He aquí mi opinión:

Si se trata de descartes, de acuerdo con lo de Cela.

Lo de Eco me parece tremenda herejía por parte de Benito, (Penitenciagite!!), aunque en verdad hace muy poco que la releí para curarme del mal de las noveluchas históricas que nos invade.

El guardián entre el centeno también lo releí hace poco y por cierto que me pareció ya un poco caduca.

De los tochos propongo eliminar Bomarzo. Una buena ambientación y un buen final no justifica taaaaanto barroquismo.

Y si se decide por elección en lugar de por exclusión, no lo dudo: La Regenta en el apartado tocho y Muerte en Venecia en el light, con película incluída si me apuras (jamás me cansaré de ver a la Mangano).

En cuanto a Tabucchi, para cuando pongáis su entrada, se habrá convertido para mí ya en una relectura, me temo.

benariasg dijo...

Ja ja, de todos modos la de Eco estará reciente para casi todos, creo yo.
El libro de Tabucchi se lee en dos ratos, es cierto; pero como quedamos en dejar un mes, la entrada tocaría después del "puente". Si preferís la abrimos en el fin de semana y nos centramos un poco más esto de las relecturas.
En los votos positivos yo también me decanto por La Regenta en el apartado tocho, y en lo chico y de lo que queda quizás Kafka o Demian...
Pero quería comentar algo de Vargas Llosa, ¿y si le rendimos esa especie de homenaje que dice Pablo y le (re)leemos algo? Acaba de entrar la biblio Las travesuras de la niña mala, que no he leído, de hecho la acabo de encargar para mí en Agapea, hay varias ediciones en las librerías, desde 6 euros y en diversos formatos... Dicen las críticas que está muy bien, la nueva novela no tiene por qué estar mejor, y ésta va de amoríos imposibles y arribismo...

Ignacio dijo...

A los malandrines anticelistas: D. Camilo sí tiene quien le defienda. Tanto La familia de Pascual Duarte como La colmena nunca dejarán de ser novelas claves del siglo XX, a las que habrá que volver una y otra vez para comprender un mundo que tiene mucha más influencia en nuestra crianza y desarrollo del que parecemos dispuestos a reconocer ¿o es que hemos crecido en el posmodernismo y en la historia finalizada?
Herman Hesse sí me da pereza. Recuperar la adolescencia entrado ya en la cincuentena no me parece un ejercicio muy apetecible.
En cuanto al dilema Eco, creo que sería suficiente con volver a ver a Sean Connery iluminando con su razón los oscuros pasillos de esa mágica biblioteca de la abadía.
El de Tabucci todavía no lo he conseguido. Solicito de vuestra bien probada indulgencia una prórroga.
Apoyo sin fisuras la propuesta de Benito sobre Las travesuras de la niña mala, de Vargas Llosa.
En cuanto al de Piglia, me remito a la entrada correspondiente.

Pilar González dijo...

Lo mío no es anticelismo, es saturación académica en la secundaria (ojito con lo que hacéis desde vuestros púlpitos, queridos colegas literatos!!). Te diré algo más aberrante: para odio verdadero, el que profeso desde mi más tierna adolescencia a Pérez Galdós por idéntica y traumática causa, y aunque lo lamente profundamente, así es. Un día de estos tendré que tratarmelo.

En cuanto a la peli de El nombre de la Rosa... está bien, pero por favor, Ignacio, no me reduzcas el libro a la película, que no quiero quemar a nadie en la hoguera (todavía).

Ya que fuí yo la que empecé con referencias cinematográficas, y aún a sabiendas de que serían tema de otro blog (o de otro hilo de discusión ¿por qué no?), te diré que Annaud no es Visconti, y que lo que en el segundo caso es enriquecimiento estético, en el primero es brutal poda temática (por aquello de la taquilla) y el producto resultante se asemeja demasiado a las noveluchas históricas que tanto me (dis)gustan, aunque en su momento resultara muy atractiva por lo novedoso.

Finalmente, Vargas Llosa, me apete, sí señor, se merece este homenaje, solo que para mí sería una neolectura.

Lo que digáis, pero me temo que tendremos que establecer un prosaico y numérico modelo eurovisivo de votación, o de lo contrario nos pasaremos la vida (re)leyendo nuestros propios desbarres que son, al fin y al cabo, mala literatura, aunque no niego que divertida.

benariasg dijo...

La verdad es que no es el sitio de Vargas Llosa, es imposible que demos con una relectura porque no tiene ningún libro indiscutible como García Márquez o Cortázar, justamente representados en la lista con la obra más considerada (aunque prefiero la Crónica del primero y los Cronopios del segundo). Ya propondré a la Niña Mala en el otro sitio si acaso, cuando acabemos (presiento que para siempre, ja ja) con Tabucchi.
Desbarrando otro poquito: ¿Os habéis fijado la alta estima en que nos tiene Pablo que da por sentado que todos hemos leído Berlin Alexanderplatz y que nos planteamos su relectura? Eso es optimismo. Yo lo tengo por ahí, cubierto de polvo e intonso (es un decir).

Cristina Félix dijo...

Empiezo por los tochos: Divertidísismas vuestras discusiones sobre el Nombre de la rosa, no será el reeleido pero ha dado para un par de buenos renglones. Ahora bien, me entran temblores ante esos tochos y mi falta de tiempo para hacer una inmersión; eso sí, me encanta Rayuela y no podría, otra vez, con La montaña mágica. Me falla el aliento.
En cuanto a los light, temo una decepción con Demian pero ahí está en la lista Alejo Carpentier, que es de lo míos.
Pablo, saca lista ya porque la batalla con Tabucchi está a punto de comenzar.
Yo me voy a ver Las Horas que me la ha recomendado Pilar.

PabloJ dijo...

Intentando poner algo de orden en este asunto de las relecturas, y tras pronunciaros algunos de vosotros, la cuestión parece que queda reducida a 3 novelas por "categoría":

- Modelo "light" : Demian de Hesse, Muerte en Venecia de Mann o Los pasos perdidos de Carpentier

- Modelo "tocho": La Regenta de Clarín, Rayuela de Cortázar o Madame Bovary de Flaubert.

Bueno, dejamos abierto esto durante unos días más por si hay alguna nueva aportación, y luego ya decidimos. ¡Au revoir!

PabloJ dijo...

Una vez acabado Tabucchi, si os parece podemos retomar el tema de las re-lecturas.
Propongo empezar con la sección "light" ( siempre nos quedará Navidad para los tochos ) y quizá afinando podríamos reducirla a dos opciones: la eterna polémica entre la ética y la estética.
a) una ética ( Demian, de Hesse )
b) otra estética ( Muerte en Venecia, de Mann ).

¿Os parece? ¿Votamos? ¿Cuál preferís?

Pilar González dijo...

Por mi parte reitero mi preferencia por Mann.

benariasg dijo...

No le demos más vueltas, La muerte en Venecia tiene en mi ejemplar de bolsillo 101 págs. Sólo nos hace falta una tarde lluviosa, puede que en esta semana caiga alguna...