jueves, 10 de octubre de 2013

ALICE MUNRO, Premio Nobel de Literatura 2013



Alice Ann Munro,( Wingham, Ontario, 10 de julio de 1931 ) es una escritora canadiense, sobre todo de relatos.  Está considerada como una de las escritoras actuales más destacadas en lengua inglesa y ayer mismo le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura 2013 como "maestra del relato corto contemporáneo", informó la Academia Sueca. Munro es aclamada por su "armonioso estilo de relatar, que se caracteriza por su claridad y realismo psicológico" y es una escritora de 82 años, que desde hace algún tiempo padece un cáncer y vive casi retirada.   

                  (" En la larga casa blanca, con sus esquinas de azulejo, vivía ahora gente nueva. Los Shantz se habían marchado a vivir a Florida. Enviaban naranjas a mis tías; Ailsa decía que aquellas naranjas conseguían que las que comprabas en Canadá te repugnaran. Los nuevos vecinos habían construido una piscina, que sobre todo utilizaban sus hijas -dos preciosas jovencitas que ni siquiera me miraban cuando nos cruzábamos por la calle- y los novios de éstos..." ).                                                      
Se había iniciado de joven con cuentos (escritos desde 1950), escritos en el poco tiempo que había tenido hasta entonces, así como había publicado dos recopilaciones de relatos y una novela. Antes de 1976, escribió Dance of the Happy Shades (1968), sus primeros cuentos, algunos muy tempranos en su vida; pero también la importante novela Las vidas de las mujeres (1971), y luego, publicó nuevas colecciones de relatos como Las lunas de JúpiterAmistad de juventud y Secretos a voces (1994). Ya había sido traducida al español en esa década, pero empezó a ser conocida definitivamente en nuestro siglo, con los relatos de Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio (2001) y luego con los de Escapada (2004). Se había mantenido como una escritora algo secreta.    

                          (" Los arbustos habían crecido considerablemente entre el patio de mis tías y el de ellos, pero aun así podía verlos correr y empujarse alrededor de la piscina, sus alaridos, los chapuzones. Despreciaba sus payasadas porque me tomaba la vida en serio y tenía una idea mucho más elevada y noble del amor. Pero, de todas formas, me hubiera gustado atraer su atención. Me hubiera gustado que alguno de ellos viera mi pijama pálido moviéndose en la oscuridad y hubiera gritado de verdad, pensando que yo era un fantasma. "..)        

En La vista desde Castle Rock, 2006, hizo un balance de la historia remota de su familia, en parte escocesa, emigrada al Canadá, y describió ampliamente las dificultades de sus padres. Su libro se alejaba un punto de su modo expresivo anterior. Por entonces, habló de retirarse, pero la publicación del excelente Demasiada felicidad (nuevos cuentos, aparecidos en 2009), lo desmintió. Además, en 2012 ha publicado otro libro de relatos —con el rótulo Dear Life (Mi vida querida)—, son cuentos más despojados y más centrados en el pasado. En su última sección se detiene en un puñado de recuerdos personales, que pueden verse como una especie de confesión definitiva de la autora, pues son "las primeras y últimas cosas -también las más fieles-, que tengo que decir sobre mi propia vida".

                      (" Ahora todos estos nombres que he estado reuniendo se relacionan con las personas vivas en mi mente, y con las cocinas perdidas, el lustroso borde niquelado en los amplios fogones de presencia dominante, los escurrideros de madera verde que nunca se secaban del todo, la luz amarilla de las lámparas de petróleo. Las lecheras en el porche, las manzanas en el sótano, los tubos de las estufas atravesando los agujeros del techo, el establo calentado en invierno por los cuerpos y el aliento de las vacas: esas vacas a quienes todavía hablábamos con palabras que eran corrientes en los tiempos del rey que rabió. “¡Sus! ¡Sus!” )


Munro, que no se ha prodigado en la prensa, ha reconocido el influjo inicial de grandes escritoras —Katherine Anne PorterFlannery O'ConnorCarson McCullers —, así como de William Maxwell. Sus relatos breves se centran en las relaciones humanas analizadas a través de la lente de la vida cotidiana. Por esto, y por su alta calidad, ha sido llamada "la Chéjov canadiense". Acostumbra pasar largas temporadas de vacaciones en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, donde ha escrito varias de sus novelas.

                         ( ...El salón frío y encerado donde se ponía el ataúd cuando alguien moría. Y en una de esas casas -no recuerdo de quién-, una cuña mágica para sostener la puerta, una gran concha de nácar que yo reconocía como un heraldo venía de cerca y de lejos, porque podía acercármela al oído -cuando no había allí nadie para impedírmelo- y descubrir el tremendo latido de mi propia sangre. ")   


Desde hoy mismo pasa a formar parte del Olimpo literario, con la concesión del Nobel por parte de la Academia sueca - el premio está dotado con ocho millones de coronas suecas (922.000 euros). Ahora toca leerla ¡Descubramos sus relatos!. En la biblioteca tenemos tres volúmenes titulados:


LAS LUNAS DE JÚPITER

AMISTAD DE JUVENTUD

DEMASIADA FELICIDAD


Aquí os dejo algunos enlaces a relatos de la autora para empezar a hincarle el diente...

VOCES

RADICALES LIBRES

LAS LUNAS DE JÚPITER



9 comentarios:

Christine Félix dijo...

¡GRUPO DE LECTURA! Un pacto es un pacto: ¿qué libro de Munro nos vamos a leer?

Pilar González Augusto dijo...

Uhmmmm! Yo prefiero leer El collar de la paloma.

Delicioso Tratado sobre el amor y los amantes de Ibn Hazm de Córdoba.

¿Quién se apunta?

Beatriz Cerón dijo...

Empezamos ya?

Christine Félix dijo...

De eso nada, os selecciono un cuento y al menos cumplimos con nuestra palabra y leemos algo de Munro.
Aunque ya tengo encima de la mesa El collar de la paloma. Una edición viejecilla pero estupenda.

Pilar González Augusto dijo...

Yo, a lo mío. Ahí va un adelanto:

Discurso sobre la esencia del amor

El amor, Dios te honre, empieza de burlas y acaba en veras, y son sus sentidos tan sutiles, en razón de su sublimidad, que no pueden ser declarados, ni puede entenderse su esencia sino tras largo empeño.

No está reprobado por la fe ni vedado en la santa Ley, por cuanto los corazones se hallan en manos de Dios Honrado y Poderoso, y buena prueba de ello es que, entre los amantes, se encuentran no pocos bien guiados califas y rectos imanes...

Christine Félix García dijo...

Vale, me parece muy bien pero tú estabas presente cuando nos arriesgamos a hacer un pacto:leer algo del escritor/a que saliera premiado. No soy partidaria de la discriminación a la inversa, muy típica de los americanos, pero al menos debemos leer un cuento de Munro para poder opinar con conocimiento de causa...
Por otro lado, un pajarillo me ha cantado que hay novedades interesantes de McEwan, Piglia y un susto de novela de mi querido Coetzee. Os prometo que en cuanto amueble mi cabeza como funcionaria y termine el papeleo me pongo las pilas.

Anónimo dijo...

He leído un relato y me ha parecido muy costumbrista, aunque no me ha entusiasmado. Seguiré leyendo.

Christine Félix García dijo...

Hay que seguir leyendo. Es lo bueno de la literatura, se puede seguir leyendo. Munro ha tenido mala suerte conmigo, sólo es eso. Tuve la dicha de conocer antes a K. Mansfield y cada vez que termino un cuento de Munro, la echo de menos. Leí Dimensiones hace meses, lo dejé, no pasé de ahí. Se espera de Munro que sea Munro y que después de leer Dimensiones te envuelva en una mantita y te ofrezca una taza de té. No aceptéis el té porque se vuelve amargo y el azúcar más mano de todos sus cuentos es el de la mujer sufridora que es capaz de aguantar lo que le echen. A mí eso no me reconforta pero, desde el punto de vista formal, escribe muy bien. Gracias a algunos pasajes de Demasiada felicidad ando buscando la primera biografía que pille de Sofía. Quiero saber más de Sofía Kovalevski

Anónimo dijo...

A mi me gusta mas Monroe que Munro pero esta otra escribe mucho mejor. ¿Porque no ponen enlazes a los libros queleen? Gracias.