martes, 21 de enero de 2014

Robinson Crusoe de Daniel Defoe

Título original: La vida e increíbles aventuras de Robinson Crusoe, de York, marinero, quien vivió veintiocho años completamente solo en una isla deshabitada en las costas de América, cerca de la desembocadura del gran río Orinoco; habiendo sido arrastrado a la orilla tras un naufragio, en el cual todos los hombres murieron menos él. Con una explicación de cómo al final fue insólitamente liberado por piratas. Escrito por él mismo.Robinson Crusoe illustration - N.C. Wyeth

 El buque encalló profundamente en las arenas, de manera que solo nos quedaba tratar de salvar la vida de cualquier manera... Once embarcamos en un bote... Una ola gigantesca cayó sobre el bote con tal violencia, que se dio vuelta en un instante... Nadé hacia adelante con todas mis fuerzas... Fui el único que consiguió pisar tierra, empapado, sin ropa para cambiarme y nada que comer y beber; sólo tenía un cuchillo, una pipa y un poco de tabaco en una cajita... Todo lo que se me ocurrió fue treparme a un frondoso árbol, y allí me propuse estarme la noche entera y decidir, a la mañana siguiente, cuál sería mi muerte.
Anduve primero en busca de agua dulce. Después de beber y mascar tabaco trepé a mi árbol, tratando de hallar una posición de la cual no me cayera si el sueño me vencía. Había cortado un sólido garrote para defenderme.
Al otro día no había huellas del temporal. La marea había zafado al barco y lo había traído hacia las rocas... Poco después de mediodía el mar se puso como un espejo y la marea bajó tanto que pude acercarme a un cuarto de milla del barco (ya entonces sentía renovarse mi desesperación al comprender que si nos hubiésemos quedado a bordo estaríamos a salvo y en tierra)... Nadé hasta el barco.
Las provisiones de a bordo no habían sufrido absolutamente nada; pude satisfacer mi gran apetito, llenándome además los bolsillos de galleta. Bebí un buen trago de ron para fortalecerme ante la tarea que me esperaba... [Armó una balsa, con elementos que encontró en el barco]... Se presentaba el problema de elegir lo indispensable y al mismo tiempo preservarlo de los golpes del mar [eligió comida, herramientas, armas].
Mi próxima tarea fue la de reconocer el lugar, en busca de un sitio adecuado para instalarme y almacenar mis efectos con toda seguridad... En la isla había aves; me pregunté si su carne sería o no comestible.
Se me ocurrió que aún podría sacar muchas cosas útiles del barco, y me decidí a hacer otro viaje a bordo... Hallé 2 o 3 cajas de clavos y tornillos, un gran barreno, 1 o 2 docenas de hachuelas, y lo más precioso de todo, una piedra de afilar... Seguí yendo diariamente al barco, aprovechando la marea baja... Lo que más me alegró en aquellos viajes es que después de estar 5 o 6 veces, y cuando ya no esperaba encontrar nada que valiera la pena mover de su sitio, seguía descubriendo cosas que me servían... En la cabina del capitán hallé una caja con 36 libras esterlinas en monedas europeas, brasileñas y algunas piezas de oro y plata. Sonreí a la vista de aquel dinero. ¿Para qué me sirves?', exclamé... Pero luego lo pensé mejor y tomé el dinero.
Mis pensamientos estaban ahora consagrados a encontrar los medios de asegurarme contra los salvajes y las bestias que pudiera haber en la isla... Calculé aquello que necesitaba en forma indispensable: en primer lugar agua dulce y aire saludable; luego abrigo y seguridad; finalmente, que si Dios me enviaba algún barco por las cercanías, no perdiera yo esa oportunidad de salvarme.
En el barco encontré plumas, tinta y papel, e hice lo indecible por economizarlos; mientras duró la tinta pude llevar una crónica muy exacta, pero cuando se terminó me hallé imposibilitado de continuarla, ya que no pude hacer tinta a pesar de todo lo que probé. Esto vino a demostrarme que necesitaba muchas cosas fuera de las que había acumulado. Habiendo conseguido acostumbrar un poco mi espíritu a su actual condición y abandonando la costumbre de mirar al mar por si divisaba algún navío, me apliqué desde entonces a organizar mi vida y a hacerla lo más confortable posible... Fabriqué una mesa y una silla. 


Adaptación 

5 comentarios:

Christine Félix García dijo...

El texto seleccionado es una adaptación, pronto colocaré un texto más apropiado. ¡Es muy gratificante releer un libro y estrenarlo como nuevo!

Javier Díaz Rodríguez dijo...

Robinson Crusoe,este es un libro que me ha enseñado que no todo esta perdido y que siempre hay una posibilidad de sobrevivir aunque fuera minúscula .También me ha gustado la perseverancia del protagonista a no dejarse morir .Las escenas que más me han gustado han sido las de acción,como por ejemplo la escena en la que salva a viernes de ser devorado por los salvajes.Antes de leer este libro sabia un poco de la historia,solo de la parte de la isla.No sabia lo que le había pasado ni antes ni después de la isla y este libro me lo ha enseñado y me ha gustado mucho. Javier Díaz Rodríguez

Javier Acedo Rubiano dijo...

Éste libro me ha parecido bastante interesante.
Al principio me llamó bastante la atención cómo el protagonista buscaba esa vida de aventuras relacionadas con el mar, para acabar viviendo una aventura inolvidable , un náufrago inesperado. Aquí se aprovechó de los recursos que tenía la naturaleza y los otros que como él decía, le otorgaba la Providencia, como esos utensilios que fue recogiendo del barco en el que iba que acabó a la deriva.
También destacar la paciencia en sus incansables trabajos al construir varias cabañas donde reunía todas sus cosas y también al sembrar arroz, pasas... Otro atributo de él sería la valentía, cómo al rescatar al que acabó siendo su fiel esclavo y que tanto le ayudó.
A partir de este acontecimiento solo le ocurrieron cosas buenas hasta que le apareció la oportunidad de abandonar la isla gracias a otra intervención suya.
Me ha enseñado a que no hay que darse por vencido en algunas situaciones muy difíciles y buscar alternativas y soluciones, como a Robinson en el libro que logró sobrevivir 28 años en una isla remota. Un poquito largo pero es de buen leer.

Carla Valverde Atencia 1bach C dijo...

Es una novela de aventuras, con muchos frentes en cuanto piratas, neufragios, canivales...
Describe la soledad humana, un hombre solo en una isla, solo con la compañía de sus conversaciones con Dios.
Robinson en contra de los deseos de su padre, porque su deseo es ser marinero y recorrer el mundo por alta mar.
En varias ocasiones se siente culpable y arrepentido, peeo cuando sale de esos terribles momentos que se encuentran al borde de la muerte siempre decide seguir hacia delante.
La escena que mas me impactó es cuando Robinson jugó su vida por salvar a Viernes ante los canivales.
Este libro me ha parecido muy interesante, ya que el reto de sobrevivir a la interprerie durante tantos años me ha hecho pensar la dificultad qie tiene.

Jose dijo...

Este libro me ha parecido un poco ficticio aunque relate muy bien a la realidad. Me ha parecido asín porque un hombre que este tanto años en una isla como no se puede volver loco. A parte de eso, tambien es un libro que habla muy bien de como es vivir en una isla desierta sin mera compañia que la de sus animales domésticos y un puñado de trastos que se ha ido encontrando en los barcos naufragados. Relata las conversaciones con Dios, los enfretamientos antes los canivales, los naufragios de otros barcos, la llegada de viernes, etc. En definitiva, un libro que recomiendo que lean para que sepan las dificultades que habría si viviesemos en la madre naturaleza