domingo, 9 de mayo de 2010

De qué hablo cuando hablo de correr

Según el novelista (y corredor) Haruki Murakami (Kioto, 1949), correr es una dedicación que tiene relación con la escritura de novelas además de con la vida en general.

En mi caso, la mayoría de lo que sé sobre la escritura lo he ido aprendiendo corriendo por la calle cada mañana. De un modo natural, físico y práctico. ¿En qué medida y hasta dónde debo esforzarme? ¿Cuánto descanso está justificado y cuánto es excesivo? ¿Hasta dónde llega la adecuada coherencia y a partir de dónde empieza la mezquindad? ¿Cuánto debo fijarme en el paisaje exterior y cuánto debo concentrarme profundamente en mi interior? ¿Hasta qué punto debo creer firmemente en mi capacidad y hasta qué punto debo dudar de ella? Tengo la impresión de que si, cuando decidí hacerme escritor, no se me hubiera ocurrido empezar a correr largas distancias, las obras que he escrito serían sin duda bastante diferentes [págs. 108-109].

Este es un libro escrito con un candor aplastante, como por otra parte ocurre con todas sus novelas. Después de todo, ése es el éxito de Murakami, quedarse en la sencillez sin caer en la banalidad. Ni el lenguaje, ni la estructura, ni las ideas son profundísimos, lo que sorprende es que alguien escriba como si le explicara las cosas a niños de siete años, y que nos guste a todos.
Murakami nos habla de sus inicios como corredor, y lo relaciona con los distintos periodos de su vida, el de estudiante, el de dueño de un pub de jazz, el de novelista. Nos habla de los distintos tipos de corredores que hay, de la carrera de fondo, el maratón (y los distintos maratones que ha corrido) y finalmente del triatlón (que combina natación, ciclismo y carrera), al que se ha aficionado últimamente. La conclusión que uno desprende es que a veces lo más importante en la vida de las personas no es su actividad pública o aquella por la que son más conocidos. Cuando se imagina un epitafio para su tumba, propone el siguiente:

HARUKI MURAKAMI
Escritor (y corredor)
(1949-20**)
Al menos aguantó sin caminar hasta el final

En este epitafio se resume un gran consejo, y sólo por eso (y por otros muchos que vamos recogiendo a la carrera) vale la pena leer este libro.

Haruki Murakami: De qué hablo cuando hablo de correr. Tusquets
( E MUR qué )

En la Biblioteca se encuentra además una de sus novelas:
Haruki Murakami: Sputnik, mi amor. Tusquets ( N MUR spu )