martes, 11 de enero de 2011

Tal día como hoy: aniversario de la muerte de Thomas Hardy

El inglés Thomas Hardy (1840-1928) fue poeta y novelista. De él recordamos sobre todo Tess, la de los D´Urbervilles (1891), novela que fue llevada al cine por Roman Polanski en 1979 con el título de Tess, y Jude el oscuro (1895). Su literatura está impregnada por la creencia en un universo dominado por el determinismo biológico de Charles Darwin y del físico y matemático del siglo XVII Isaac Newton. Es un mundo donde el destino de los individuos es ocasionalmente alterado por la suerte y donde la voluntad humana resulta vencida por la necesidad. Las intensas descripciones del campo, la montaña, las estaciones y el clima de Wessex alcanzan en sus novelas una presencia física que actúa como un espejo de las condiciones psicológicas y la suerte de sus personajes, a los que Hardy contempla con ironía y tristeza. En la Inglaterra victoriana Hardy parecía un blasfemo, por su análisis de la sexualidad como una fuerza de la naturaleza a la que la voluntad humana no puede oponerse. De hecho, las críticas a su Jude le llevaron a renunciar a escribir más novelas, dedicando los últimos treinta años de su vida exclusivamente a la poesía. 

ROMA: EN LA PIRÁMIDE DE CESTIO, CERCA DE LAS TUMBAS
DE KEATS Y SHELLEY


¿Quién fue, pues, este Cestio,

y quién es para mí?
Entre mil remembranzas y vagos pensamientos,
uno solo me trae.
No recuerdo ni el eco
de nada que él hiciera.
Para mí es sólo un hombre que murió y fue enterrado
y dejó una pirámide
cuyo fin se expresó
no en su plan primigenio,
sino cuando andando el tiempo dos compatriotas míos
junto allí reposaron.
Vivo, Cestio quizá
dio muerte, amenazó.
No lo sé. Sólo sé esto: en silencio y ya muerto,
hace algo más noble,
guiar al peregrino
con un dedo de mármol
junto al umbroso muro y calles centenarias
donde estos bardos yacen.
Di que vivió y murió
por que su nombre en piedra
con el tiempo señalara dos inmortales sombras.
Le bastará esa fama.