lunes, 6 de febrero de 2012

El mapa y el territorio, de Michel Houellebecq

   Como el mismo Houellebecq ha reconocido en diversas entrevistas, con una lucidez que no ha debido hacerle muy popular entre sus colegas de las letras galas, no ha necesitado demasiado para convertirse en el mejor escritor francés, no ha tenido excesiva “competencia”; en un panorama dominado por solemnes mediocridades como Le Clézio, Beigbeder y Cia, sólo el zigzagueante Echenoz le podría disputar el trono, a pesar de sus obvias deficiencias literarias; Houellebecq escribe como un poeta (en raras ocasiones) y un sociólogo (casi siempre), raramente como un novelista, y muchas veces uno tiene la impresión de que no tiene demasiado apego por sus criaturas. Es probable, no obstante, que sea un factor menor. Al final, el rebelde Houellebecq ha ocupado un extraño lugar como continuador de la tradición de Maître à penser, el intelectual “oficial”, de la sociedad francesa que va de Voltaire a Sartre, de Baudelaire a Camus, un epígono final y su máximo crítico. El mapa y el territorio es, repetimos, y a pesar de todo, la mejor novela que ha escrito Houllebecq y quienes lo aman (y también, probablemente, quienes lo odian) encontrarán en sus páginas argumentos de sobra para mantener su opinión.
José Martínez Ros en Estandarte

  

7 comentarios:

benariasg dijo...

Pues nada, a falta de otra, hemos coincidido en ésta Tomás, que ya la leyó, Pilar, que la tantea y yo que me apunto, como espero hagáis también vosotros. Es de lectura fácil.
En los próximos días pondré una entrada más formal para propuestas y votaciones de una lectura para Semana Blanca, si os parece.

Pilar González dijo...

Llevo como medio libro y le noto un tono menos desmadrado, sin tanto exabrupto, y la verdad, aún no he decidido si eso me gusta más o menos.

Es de lectura fácil, cierto, y tiene su gracia el que uno de sus habitualmente desagradables personajes sea él mismo.

Ya os contaré que me parece al final

Cristina Félix dijo...

Pues yo ando encantada con mi DonDelilo. Es más, me fascina encontrar tantas pistas de directrices que después ha desarrollado en Punto Omega ¡Y lo escribió en el 78!
¡Ay qué hombre! Hay frases que las leo, releo y paladeo como si fueran magdalenas.

benariasg dijo...

¿Cómo lo lleváis? Yo voy por la mitad, me sigue manteniendo el interés, pero vamos, sólo muy moderado, es más el gusto por emplear el Reader que otra cosa. Me resulta curiosa la versión bastante nauseabunda de sí mismo. Ha dado una vuelta de tuerca al autoflagelamiento de Coetzee en Verano :)

Pilar González dijo...

Yo estoy un poco estancada, no por el libro sino por mis otras ocupaciones. A ver si le pego otro achuchón.

Huellebecq no es que me vuelva loca, pero conecto con su desencanto, sea real o aparente serlo.

Es informático ¿no? a lo mejor por eso que le asquea todo...(apunto)

Pilar González dijo...

Terminado.

Ya conocía de otras novelas suyas a ese prota tan inadaptado y autista en lo social, que contempla el mundo como si viera una película de tintes trágicos y grotescos en la que no quiere participar.

No me aporta nada nuevo, salvo el paréntesis de "novela negra" en clave broma macabra (otro que se apunta a la autoficción), para volver a caer otra vez en lo mismo de siempre hasta el previsible final.

Las partes copiadas de la wikipedia, por mí se las podría haber ahorrado. Son pegotes.

Conclusión: ni fú ni fá. No me desagrada Huellebecq pero ya me resulta repetitivo. Para el público francés supongo que tendrá más interés por el repaso satírico al "bestiario vip patrio", pero yo, como que no lo pillo.

Interesante me resulta en cambio el personaje real de William Morris al que ahora, en consecuencia, me dedico a rastrear.

Recomendación final: allá vosotros, supongo que es más interesante para el que no haya leído antes nada de él. Quizá fuera el que yo recomendara como toma de contacto.

GuillermoM dijo...

Buenas, pues llevo una tarde-noche buena: Cinema Paradiso (pero qué obra maestra) hasta las 6 y Houellebecq hasta las 9, acompañado del recital de arpa de Marc François Marcel Hebbelinck¡Qué goce da el disfrutar de las vacaciones!( mañana será otro día para empezar a preparar temas)