martes, 14 de febrero de 2012

La Gran Novela Americana (reload)


¿Será Jonathan Franzen un escritor de los que perduran, o sólo flor de unas décadas? Dependerá muy posiblemente de qué referente asuma para el resto de su producción literaria: el éxito mercadotécnico de su última novela o la infatigable brillantez de la penúltima. Se anuncia para el 16 de febrero la publicación de Las Correcciones.

28 comentarios:

Anónimo dijo...

"Si no, claro, siempre se puede leer la muy bien refrigerada Libertad de Jonathan Franzen".
Rodrigo Fresán. Reseñando a DFW.

benariasg dijo...

Algún día tendremos que hacer algo con DFW.

Pilar González dijo...

Uy si, me apunto a leer unas ¿mil páginas? escritas por DFW, un maniaco depresivo que acabó ahorcándose.
Cada vez estamos más animados en este grupo...

Horacio Bloom dijo...

Estoy con Pilar (y no me refiero a Pilar Urbano). Casi diría que prefiero el KFC al DFW.


http://www.kfc.com.mx/

benariasg dijo...

Pues yo paso de KFC, así que os contaré cuando me ponga con La Broma Infinita, ésta es de las que hay que leer a músculo, no sirve para el Reader, la mitad son notas a pie de página...
Yo creo que escribía cuando le hacía efecto la medicación... De hecho, los ensayos son muy graciosos. Y se ahorcó según dicen porque esa medicación dejó precisamente de hacerle efecto (intentaba desengancharse y cuando vio que no era posible y quiso volver ya no le servían las pastillas). Es lo que pasa con las depresiones somáticas. William Styron tiene un relato autobiográfico de la suya ("Esa visible oscuridad") que es impresionante.

¡Horacio Bloom sigue la política nacional!

Pilar González dijo...

¿Política?¿Nacional?

Yo creo que lo que es Sálvame, y aquí mismo, no en Méxicoxxxx

Pilar González dijo...

Frase incorrecta. Entiéndase:

"Yo creo que lo que ve es ...."

Tomás Cuesta dijo...

Ese es mi problema con David Foster Wallace, que necesito recursos para leerlo y nunca he tenido claro si disponía de esos recursos:
1- El dinero para comprarlo (así, al peso, debe de ser carillo).
2- El tiempo para leerlo.
3- La fuerza para sostenerlo.

Lo llevo en el lector de libros, como Benito, pero coincido en que no tiene sentido leer algo así (es un dispositivo para lecturas ligeras en todos los sentidos).

Con todo, es de obligado cumplimiento. Había pensado acometerlo cuando cumpliera los cuarenta, si bien luego apliqué una moratoria. Pero no hay duda: rondando Franzen por aquí, lo normal es acabar llegando a David ¿Richard? Foster Wallace. Pero me temo que en mi caso será en verano.

En cuanto a Horacio Bloom, de ese colaborador ya no me sorprende nada. Incluso me siento tentado a creer que ha cedido su contraseña a un tercero para que mantenga su tóxica impostura. Sólo así se entiende lo de Pilar Urbano. También aquí, como siempre, va a tener razón Benito: yo creía que Horacio Bloom leía La Razón y ahora resulta que es más bien de El Mundo.

Respecto a la autolisis, tened tanta prudencia como elegancia, hijos míos.

Cristina Félix dijo...

¿Pero qué pasa aquí? ¿No hemos terminado con Franzen y ya empezamos con Wallace?. Lo único que hemos hecho con Libertad es lo que hacen "lasviejasdelvisillo", creernos que todos los personajes eran vecinos y olvidarnos de todo lo demás. ¿Y el título? No me cuadra con ese final que más que un final parece un premio de consolación. ¿Eso es lo que queremos? ¿Consolarnos con que el mundo es así y ya está?. Libertad presenta una Galaxia de personajes- planetas que han perdido el Sol alrededor del que girar, son errantes y emiten señales de comunicación a través de una única vía, ya sea chocando o con el sexo o con la naturaleza, el yoga, la economía o la religión.
¡qué refrescante!, ¡qué libres son todos!

Cristina Félix dijo...

Y ahora le toca a Wallace. El gran problema que tuvo es que cayó en la maldición del lenguaje y se quedó atrapado en el laberinto. Primero se empieza creyendo que el lenguaje da poder, así que uno se dedica a nombrar como un dios ¡y el mundo se crea! (DeLillo) pero después se descubre que la palabra sólo es un signo, un par de palotes y los signos de tu cabeza no son exactamente iguales a los signos que hay en la cabeza de tu amigo (Wittgenstein) entonces resulta que se pueden crear mundos infinitos combinando palotes (Borges) y a los demás les gusta (Franzen) pero eso no es suficiente, tiene que existir UNA obra perfecta (Pynchon y muchos más). Y mientras unos nunca soltaron la cuerda que les conectaba con el mundo exterior (Sebald), el rey "pálido" ( como Luca en Blanco Nocturno)aflojó la mano, se quedó solo en su laberinto y ya no supo cómo salir.
(Y ya van cuatro veces que me topo con este adjetivo de traducción tan ambigua, uff, será la fiebre).

benariasg dijo...

Entendedme, Quería decir que algún día *tendré* que hacer algo con DFW. No se me ocurriría proponer La Broma Infinita como lectura al grupo, me la dejo en todo caso para el verano... Pero repito que tiene fama de ser divertido.
Veo un poco parado el tema de las propuestas, ¿he escuchado Fernández Flores? ¿Jardiel Poncela? ¿la segunda parte de Robert Poste? En fin, olvidaros de lo que estáis leyendo ahora y proponed algo para las vacaciones, que la semana que viene habrá que votar...

Pilar González dijo...

Ah, la Libertad!!! Supuesto que existiera, digo yo que debería ser algo así como la Inmortalidad, si es que ésta fuera posible. Voluntad sin límites de un lado, o vida sin límite de otro.

Imagina por un momento que tienes uno o ambos dones....¿Dime, Cristina, que ocurriría entonces?

Por cierto, cuídate

Cristina Félix dijo...

La autodestrucción. En el fondo soy una Lady Macbeth disfrazada o un pequeñito ramo de violetas, vete a saber, me domesticaron muy bien en la infancia.

Lo siento Benito, me ha faltado una palabra en mi afirmación " no hemos terminado de "meternos" con Franzen y ya empezamos con Wallace".
Y se me ha olvidado poner en mi alegato que SÍ quiero leer algo de DFW, de hecho, creo que su estilo me gustaría mucho. Me encantan los laberintos sabiendo que no me voy a perder.

Anónimo dijo...

Ahí le has dao, morena.

Tomás Cuesta dijo...

¿"Morena"? Ya veo que el tipismo se impone, incluso en los comentarios. Corren nuevos aires y pronto llegarán al corazón de Andalucía.

En otro orden de cosas y para alejar de vosotros esas incipientes veleidades optimoides que traicionan el espíritu consuetudinario del club de lectura, se me ocurren a vuelapluma un puñado de títulos evocadores y estimulantes:

Brevario de podredumbre (Ciorán)
Más allá de la culpa y la expiación (Jean Améry)
La nausea (Sartre)
Del Sentimiento trágico de la vida (Unamuno)
Buenos días, tristeza (Sagan)
Coplas por la muerte de su padre (Manrique)
Humillados y ofendidos (Dostoievski)
Una temporada en el infierno (Rimbaud)
Crónica de una muerte anunciada (García Márquez)
La soledad era esto (Millás)
Tres tristes tigres (Cabrera Infante)
Nada (Laforet)

Sé que me dejo muchos en el tintero. No me extrañaría que llevados por el entusiasmo os diera por ampliar esta lista de títulos de ejemplar optimismo.

Cristina Félix dijo...

Ala, a tocar fondo, así antes remontaremos.

GuillermoM dijo...

Otro clásico que puede elevar el espíritu puede ser "La piel" de Curzio Malaparte. Y ya, para levitar, una novela que adquirió cierta fama en los 90 sobre una compañía que trató de salvar a los Romanov en Ekaterimburgo. Me alegró tanto que decidí esconderla en la zona más recóndita de mi biblioteca y olvidar su nombre (aunque como ya percibo los goteos de salivilla y los espasmos de fruición ante semejante festín, estoy dispuesto a buscaros la referencia. Como pista os diré que la portada podía haber sido perfectamente la obra de Vasily Vereshaguin "La apoteosis de la guerra"

Cristina Félix dijo...

Es que me tiráis de la lengua. A lo mejor, pero son solo sueños febriles, querían y adoraban tanto a DFW que nadie se atrevió a arrastrarlo por la coleta y enfriarle esa cabeza en ebullición, lavarle el pelo al estilo de Memorias de África y ponerle un taparrabos para que pudiese gritar como Tarzán, llevárselo a nadar en ríos de agua caliente y fría en Bridger-Teton. Cruzar inmensas estepas por Colorado y descubrir una Public Librery entre los Fingers Rocks donde se conservan los libros de los viejos vaqueros, aquellos que leían alrededor del fuego y que después hacían circular. Escuchar los ruidos del bosque mientras intentase descubrir extraños Jackpaloos y volver al centro comercial para ver una peli al estilo de Lethal Weapon o Torrente. Llegar a casa horrorizado sin saber muy bien si es por la peli o porque la vecina te ha dejado dos niños berreando que solo se callan si sienten calor humano o huelen a zorruno para, por fin, quedarte solo y poder decir ¡Dios bendito, que tengo dos horas para escribir!

Pero estos sueños optimistas son solo frases, nos quedan sus libros. Voto por leer un cuento o un ensayo.

GuillermoM dijo...

P. D.: A veces no se abandona el fondo. Preguntadle a todos los fondones que nos rodean.

Tomás Cuesta dijo...

Sólo quería hacer constar que "La Piel" de Malaparte está en la shortlist de mis Tres Mil. Esa muerte de perro como metáfora... (Guillermo, sin duda, recordará el fragmento), esos huesecillos de soldado entre la comida, esos marines negros "comprados" por las familias napolitanas... Una obra maestra, no la propongo para el club porque se me ponen los pelos como escarpias sólo de pensar cómo nos arrasaría.

Respecto a esa fiebre, me da miedo preguntar el nombre del antipirético.

Cristina Félix dijo...

Sólo tomo medicinas cuando ya no queda más remedio.
Pilar, Benito en sus Erizos nos ofrece respuestas menos febriles y más reposadas.

Pilar González dijo...

Dioses del Olimpo!!!

Acabo de entrar en el blog de Benito por recomendación de Cristina, y me he quedado anonadada.

Benito, eres grande, aquí tienes una nueva follower

Anónimo dijo...

http://escomberoides.blogspot.com/2011/07/submundo-don-delillo.html

Tomás Cuesta dijo...

P.S.
Ese anónimo no era tal. Se me deslizó la tecla. El link iba dedicado en especial a Cristina. El texto de Delillo sobre las palabras/los nombres es algo más largo y es sobrecogedor.

benariasg dijo...

Magnífica la cita de Submundo... toda una lección socrática acerca de lo que de verdad importa en la vida. Después de leerlo y constatar nuestra ignorancia en el tema botas, uno se duele doblemente de que el Diccionario Ideológico de Casares esté agotado desde hace años y no haya intención de reeditarlo.

PD Gracias Cristina. Gracias Pilar. Sois muy amables.

Cristina Félix dijo...

Ayer ya me puso Javi Blade Runner, estaba en su lista de las tres mil. Entre la peli y el link de mi DeLillo espero que me suban las defensas. Tal vez el adjetivo para mi dios literato pudiera ser psicosomático??

En El error de Descartes, Damasio casi al final del libro escribe:
"El dolor y el placer son las palancas que el organismo requiere para que las estrategias instintivas y adquiridas funcionen de manera eficiente. Con toda probabilidad fueron también las palancas que controlaron el desarrollo de las estrategias de la toma de decisiones sociales. Cuando muchos individuos, en grupos sociales , experimentaron las consecuencias dolorosas de fenómenos psicológicos, sociales y naturales, fue posible desarrolar estrategias intelectuales y culturales para salir adelante con la sensación de dolor y quizá para reducirla"
DeLillo no sólo es un dios sino que es listo.

Pero lo mejor, aunque no tenga que ver con lo anterior y sí con Franzen, es la cita final con la que concluye Damasio el libro.

Cristina Félix dijo...

Bueno, tiene que ver pero no tiene que ver. Es que no sé cómo empecé con DeLillo y acabé con Franzen. ¿Podría ser esta la clave de interpretación de Libertad? ¿Estamos en una fase en la que tendremos que "desarrollar estrategias intelectuales y culturales para salir adelante con la sensación de dolor y quizá para reducirla"?

Anónimo dijo...

A quien pueda interesar:

http://www.laprensa.com.bo/imprimir_art.php?id_noticia=21054&fecha=20120311